Durante el primer trimestre de 2026, el Perú registró un crecimiento de 13.2% en la inversión privada, marcando un hito importante al alcanzar nueve trimestres consecutivos de expansión. Este resultado demuestra una tendencia positiva sostenida en la actividad empresarial del país.

Este crecimiento de la inversión privada se traduce en mayores oportunidades de empleo y en el desarrollo de nuevos proyectos en diversos sectores productivos. La continuidad de esta tendencia permite fortalecer la economía desde sus bases, generando un entorno más dinámico y competitivo.
La confianza del sector privado se ha visto impulsada por la estabilidad macroeconómica del Perú, así como por políticas públicas orientadas a incentivar la inversión y facilitar el desarrollo de iniciativas empresariales. Esto ha permitido que el país mantenga un flujo constante de capital.
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Otro aspecto relevante es que la inversión privada actúa como uno de los principales motores del crecimiento económico, ya que impulsa sectores como construcción, minería, comercio y servicios. Esto genera un efecto multiplicador en toda la economía nacional.
En este contexto, el Perú se posiciona como un destino atractivo para inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, lo que contribuye a consolidar una perspectiva optimista para los próximos meses del año.