El empleo formal en el Perú mostró un crecimiento significativo, consolidando una tendencia positiva en el mercado laboral.

Este incremento permitió la generación de aproximadamente 290 mil nuevos puestos de trabajo en comparación con el mismo periodo anterior.
El sector privado fue uno de los principales impulsores del crecimiento, especialmente en actividades como servicios, agro y comercio.

Además del aumento del empleo, se registró un crecimiento en la masa salarial, lo que indica mejores ingresos para los trabajadores.
Estos resultados evidencian una recuperación económica que contribuye a mejorar las condiciones laborales y sociales en el país.