El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que la producción nacional creció 3,68 % en febrero de 2026, acumulando un avance de 3,61 % durante el primer bimestre del año, cifra que confirmó una tendencia de recuperación sostenida de la economía peruana. Esta información, difundida entre el 15 y 16 de abril, fue bien recibida por analistas y actores del sector privado.

El crecimiento estuvo liderado por sectores clave como comercio, construcción, servicios, manufactura y alojamiento-restaurantes, los cuales mostraron un dinamismo superior al esperado, impulsados por una mayor demanda interna, estabilidad cambiaria y un repunte del consumo. En particular, la construcción destacó con avances cercanos al 9 %, reflejando el reinicio y aceleración de obras públicas y privadas.
Desde el INEI se precisó que este desempeño positivo permitió compensar parcialmente la caída de sectores como pesca, minería e hidrocarburos, afectados por factores climáticos, mantenimiento de operaciones y menor producción puntual. Aun así, el balance general fue considerado favorable, mostrando una economía más diversificada y menos dependiente de actividades primarias.

Economistas señalaron que estos resultados refuerzan la idea de que el Perú mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, incluso en un contexto de incertidumbre política derivada del proceso electoral de 2026. La estabilidad del tipo de cambio, el control de la inflación y el margen de acción del Banco Central de Reserva fueron citados como factores clave para sostener la recuperación.
De mantenerse esta tendencia, las proyecciones para el cierre del año apuntan a un crecimiento cercano al 3 % o ligeramente superior, siempre que no se produzcan shocks externos significativos. Analistas coinciden en que el desafío será transformar este crecimiento en empleo formal y reducción de brechas sociales, especialmente en regiones fuera de Lima.